Yoga….mi método.

 

Hace tiempo que no vendo el trabajo que hago. Pero no por orgullo o porque ande “sobrada” de nada, sino porque con más de veinte años en el mundo del yoga las ganas de vender sus beneficios me las guardo para mí y para quién realmente quiere acercarse a esta milenaria disciplina.
A día de hoy, todavía hay quién se acerca con miedo a informarse pensando que quizás en las clases les voy hablar de espiritualidad, metafísica o yo qué sé qué, de que quizás les convierta a alguna extraña religión o les vuelva vegetarianos. Pero también los hay que si no hablo de ello, deducen que no están haciendo yoga.
El yoga se comenzó a realizar hace más de cinco mil años, en una cultura totalmente extraña para nosotros, con un clima que nada tiene que ver con el nuestro, con una mentalidad y filosofía ajena por aquel entonces a la occidental, y desde luego con una alimentación bastante diferente de la nuestra. Teniendo en cuenta todo esto, pretender alcanzar lo que los antiguos yoguis consiguieron es absurdo, y si resulta que nunca se ha realizado ninguna actividad física y nos acercamos al yoga después de estar maltratando el cuerpo durante cuarenta o cincuenta años, pues habrá que ser realista e ir trabajando poco a poco con las barreras físicas y mentales que nos hemos ido imponiendo.
El método que sigo es mío y de nadie más. He ido añadiendo de todos los estilos de yoga de los que he ido aprendiendo y considerando que se pueden adecuar a nuestro estilo de vida. Lo realizo desde el respeto y el cariño hacia el cuerpo. Desde la intención, atención y la escucha interna, a fin de despertar ese diálogo que nos negamos. Hay personas que llevan el cuerpo colgado del cuello y no son conscientes de qué está ocurriendo por debajo de él hasta que el malestar les hace preguntarse qué ocurre por “allá abajo”. Si el médico les dice que hagan esto o lo otro vendrán condicionados, imponiendo su malestar al profesor y sin respetar su profesionalidad o los consejos que se les pueda dar “porque el médico me ha dicho que…”.
Tampoco me vale hacer yoga en cualquier lugar ni de cualquier forma. El alumno para mí es el centro de mi trabajo. Cuido el ambiente, procuro limpieza, silencio y temperatura adecuada. ¿Qué se hace mejor al aire libre?. No digo que no, pero cuando ya se lleva tiempo practicándolo. Si no sabemos escuchar las miles de señales internas que nuestro cuerpo nos envía cada día o tranquilizar nuestra mente tan sólo un poco, ¿cómo pretendemos comenzar las primeras clases al aire libre, en un pabellón deportivo o en un centro cultural?. Es más económico sí, pero quién ha experimentado el yoga en un lugar adecuado solo para ello, sabe de qué le hablo.
Cuando el alumno comienza y confía en mí, no va a importar sus limitaciones porque lo hará poco a poco, sin malabarismos, pero tampoco desde la dejadez o el abandono. Sin metafísicas o charlas que no desee, para eso están los libros u otros espacios. El pone su salud en mis manos, algo que nunca podré agradecer lo suficiente y yo pongo mis conocimientos a su disposición.
De forma que no sé ponerle un nombre al yoga que hago. Sé que funciona, alumnos que comenzaron mis clases por algún malestar más o menos importante, que han ido mejorando, que han logrado que ese malestar desapareciera, siguen conmigo tras más de diez años simplemente porque les gusta lo que consiguen. Algo tendrá de bueno.
Y de esos alumnos yo sigo aprendiendo cada día.
María José Rodríguez Pujante. Profesora de yoga

4 pensamientos en “Yoga….mi método.

  1. Abre campos, levanta la cabeza, inspira y busca una nueva salida mas allá del horizonte…………………. Cuando la mal llamada “medicina tradicional”, te diga que se acaban las alternativas que te quedas supeditado a analgésicos, antinflamatorios y relajantes musculares, tal vez te niegues a la resignación de su estado y quieras mirar mas allá. Tengas fuerzas para luchar, para aprender y para cambiar ciertos estilos de vida que te han conducido a un “callejón sin salida” ( o al menos en ese momento no la ves ) y decidas hurgar por cualquier sitio, buscando otras cosas que le puedan ayudar a tu cuerpo y a tu mente, y no siempre por ese orden.
    Puedes descubrir que hay otras ciencias ( fitoterapia, quiropractia, osteopatía, etc, etc, etc ) que no tienen cartel en los pasillos de las consultas externas de los centros sanitarios.
    Tu decides si quieres “abrir campos, inspirar y buscar nuevas salidas mas allá del horizonte” que ahora ves………………..

  2. Pues ya esta todo dicho, o casi todo……y no sere yo quien le ponga la guinda al pastel…..no hay nada mas que pueda expresar, al respecto.
    Un saludo.

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