¿Cómo curan las plantas?

Desde el punto de vista científico la enfermedad tiene una causa molecular, por ejemplo, una molécula de colesterol ocasiona dolencias cardíacas y de manera parecida una sustancia química produce un efecto penetrando en la célula mediante un receptor que adopta la forma de la sustancia química como si fuese una llave y una cerradura; para los partidarios de las plantas éstas actúan en un nivel fisiológico más elevado.

Las plantas medicinales suelen tener varios componentes que actúan a la par, produciendo un efecto combinado que supera sus respectivas actividades individuales. Sus principios activos suelen ser muy variados, ya que existen diferencias de una región a otra y dentro de una misma región de un terreno a otro. Estos principios activos son los responsables de que una planta cure u otra mate, de que una sea purgante y otra astringente.

Los vegetales empleados en medicina natural son utilizados frescos o desecados. Algunas obran por simple contacto con las superficies cutáneas o mucosas, y otros la gran mayoría, obran después de haber penetrado en el organismo.

En el siglo XVIII comenzó la identificación de los ingredientes activos individuales para utilizarlos como drogas aisladas y hoy se conocen varios miles de ellas. Estos productos químicos muestran propiedades muy diferentes a la de las hierbas de las que fueron extraídos. El uso de una planta, aunque sea un remedio natural debe de ser empleado con conocimiento, ya que no todas pueden estar indicadas, la raíz de regaliz que es utilizad para las úlceras gástricas puede causar problemas de corazón si se consume en grandes cantidades, así como el romero no está indicado para hipertensos. Prestando la adecuada atención los riesgos de su uso son muy bajos y los productos naturales comercializados en Europa son seguros, aunque algunos que se venden por la red provocan gran preocupación.

Veamos algunos de los principales principios activos de las plantas:

Amargos: suelen emplearse como estimulantes del apetito y de las funciones digestivas, aumentan la secreción salivar, la cantidad de jugo gástrico y su contenido en ácido clorhídrico. Un amargo puro nunca se utilizará en una úlcera gástrica, en este caso se emplearía un mucilagínoso. Un amargo aromático se emplearía en una dispepsia nerviosa ya que los aceites aromáticos influyen sobre el sistema nervioso central.

Vasodilatadores coronarios o Cardiovasculares: favorecen o relajan la función del corazón. El espino blanco mejora la irrigación de las arterias coronarias por lo que es útil para personas que son propensas o han sufrido una angina de pecho. Mejora la actividad y nutrición de las fibras musculares del corazón y ayuda a bajar la tensión y mejora las alteraciones del ritmo cardíaco. El muérdago está indicado en arterioesclerosis, cardiopatías arteriales etc..Los venotónicos son fortalecedores internos de los vasos sanguíneos por lo que se utiliza en venas inflamadas o dilatadas de las piernas asociadas con un retorno venoso insuficiente y también dentro de esta categoría están  los vasodilatadores periféricos: indicados en los tratamientos de alteraciones como vértigo, zumbido de oídos, calambres nocturnos, enfriamiento de las piernas, etc..

Colagogos o coleréticos: son los que estimulan la expulsión de la bilis actuando así mismo como hepatoprotectores.

Diuréticos: aumentan las secreciones urinarias ayudando a la eliminación de edemas.

Pectorales: ayudan a expulsar las mucosidades del pulmón, protegen su mucosa. Los antitusígenos pueden entrar dentro de esta categoría y actúan sobre el sistema nervioso central o periférico para suprimir el reflejo de la tos.

Antiespasmódicas: Se utilizan para relajar el sistema musculo esquelético y reducir el dolor producido por torceduras, contracturas, lesiones….

Antiinflamatorios: previenen o disminuyen la inflamación de los tejidos.

Y la lista sigue con reguladores, estimulantes o relajantes del SNC, anticoagulantes, anticelulíticos, antipiréticos, bactericidas, antisépticos….pero basten los anteriores para conocer que la mejor despensa para nuestra salud se encuentra en la naturaleza.

Siempre que deseemos mejorar nuestra salud con algún producto natural, debe ser un profesional el que nos ayude a escoger aquel que mejor nos pueda ayudar, sin olvidar que algunos de estos elementos naturales pueden interactuar negativamente con algún medicamento que podamos estar tomando por lo que siempre es aconsejable avisar de ello al profesional o a nuestro médico.

María José Rodriguez Pujante. Profesora de yoga

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