MOVIMIENTO, SENSACION, PENSAMIENTO Y SENTIMIENTO

 

Todos nacemos con una herencia física, es la llamada parte hereditaria de un individuo y es la más inmutable de todas. El patrimonio biológico del individuo, su forma y la capacidad de su sistema nervioso, estructura ósea, músculos, tejidos, glándulas, piel, sentidos, es determinado por su herencia física.  Esta herencia hace de cada uno de nosotros un individuo único por su estructura física, su aspecto y sus acciones. La sociedad se ocupará de darnos la educación adecuada según su cultura, así como determinará nuestra forma de vestir para que nuestra apariencia sea similar, nos aporta un lenguaje, una forma de comportarnos que entre dentro de las pautas de dicha cultura e influirá en nuestra forma de pensar y actuar. Esta forma de sociedad nos hace olvidar con el tiempo nuestros deseos más íntimos y espontáneos puesto que lo que se premia es parecerse o superar a los demás. Esto lleva al individuo a vivir detrás de lo que en psicología se denomina la máscara, que no es ni más ni menos que nuestra personalidad.

Nuestras aspiraciones y deseos más íntimos van quedando relegados a lo largo de los años y lo que hace que podamos seguir es el deseo de ser reconocidos y valorados por nuestra sociedad. Solamente cuando surge un conflicto estructural o funcional nos cuestionaremos dicha máscara y será entonces cuando acudamos al especialista para que sea él quien se ocupe de aliviar o suprimir dichos conflictos y que nos ayude a encontrar aunque sea esporádicamente una mejoría a nuestras disfunciones. Durante un tiempo nos encontraremos mejor, nuestro estado de ánimo y vitalidad puede que mejoren, pero aquello que no se soluciona en la raíz sino que es suprimido a través del síntoma volverá a surgir en cualquier otro lugar de nuestro organismo.

Solo aquellos que realmente deseen una mejora completa tendrán que hacerse cargo de su salud, aunque no por ello se deba de abandonar la ayuda del especialista. Cuando tomamos las riendas de nuestra salud de forma consciente y responsable entramos en una perspectiva totalmente diferente. A medida que progresamos en ese camino, los recursos necesarios para corregir nuestras deficiencias se vuelven cada vez más sutiles y aprendemos que tenemos cambiar la dinámica de nuestras reacciones, no el mero reemplazo de una acción por otra, debemos de tener presente para que ese cambio en nuestra máscara sea real que toda acción tiene cuatro componentes: movimiento, sensación, sentimiento y pensamiento.

En ese caminar aprendemos que mente y cuerpo se influencian uno al otro que el  modo en que uno piensa puede afectar al modo en que uno siente, y lo contrario es igualmente cierto. Vamos sintiendo que cuanto más vivos  estamos más energía tenemos y viceversa, y que la rigidez y la tensión crónicas disminuyen nuestra viveza y menguan nuestra energía. No podemos evitar la rigidez que viene con la edad, pero si evitar la debida a tensiones musculares crónicas que resultan la gran mayoría de ellas por conflictos emocionales no resueltos. Todo stress produce en el cuerpo un estado de tensión. Normalmente la tensión desaparece cuando el stress es aliviado. Las tensiones crónicas, sin embargo persisten después de que el estrés provocador haya sido eliminado bajo la forma de una actitud inconsciente del cuerpo o de un grupo de músculos. Dichas tensiones musculares crónicas perturban la salud emocional al disminuir la energía del individuo, restringiendo su movilidad y limitando su autoexpresión. Resulta entonces necesario aliviar esta tensión crónica, si es que la persona quiere recuperar su plena viveza y su bienestar emocional.

Durante este proceso de sanación consciente de nuestro cuerpo se produce un correspondiente cambio en el pensamiento y actitudes de la persona. Cuando aprendemos a relajar  y eliminar las tensiones las vibraciones pasan plenamente a través del cuerpo, una persona se siente conectada e integrada, el sentimiento de unidad e integridad conduce a una sinceridad natural en pensamiento y acción, la máscara va desapareciendo. Si una persona desarrolla fluidez y armonía corporal, desarrolla las actitudes psicológicas correspondientes.

La salud se manifiesta objetivamente en la gracia de los movimientos del cuerpo, en la elasticidad y calidez del cuerpo. La ausencia total de estas cualidades es señal de muerte o de una enfermedad fatal. Cuanto más elásticos y flexibles somos, más cerca estamos de la salud. A medida que nos anquilosamos con la edad, nos acercamos a la muerte…..

(Volveremos con más…….)

María José Rodriguez Pujante. Profesora de yoga

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s